PRIMEROS ESFUERZOS PARA LA FUNDACIÓN DE UNA ESCUELA DE ECONOMÍA EN LA UNIVERSIDAD MICHOACANA*

Eduardo Nava Hernández

Apenas tenía dieciocho años de haber nacido cuando  la Universidad Michoacana hizo sus primeros intentos para dotarse de una escuela o facultad en la que se enseñara la entonces muy novedosa carrera de economía. Se desarrollaba en ese  momento del país la vorágine de la pugna entre el nuevo presidente Lázaro Cárdenas y el “Jefe Máximo” Plutarco Elías Calles por el curso que habría de seguir el régimen posrevolucionario y el control del aparato gubernamental; y, como signo acaso de los nuevos tiempos, la única universidad en el país que se consideraba cercana al joven presidente de origen militar se proponía fortalecer su gobierno y los que estuvieren por venir con cuadros técnicos formados en la disciplina económica, de nuevo cuño en el ámbito académico.

Aunque ese propósito no se logró sino en el año de 1976, justamente a iniciativa del gobernador Carlos Torres Manzo formado en esa disciplina, se puede documentar cómo, desde los tiempos del general Lázaro Cárdenas, se buscó repetidamente integrar a la institución una dependencia en la que se formaran profesionales en economía al servicio del sector público.

               Desde su fundación, el 15 de octubre de 1917, la Universidad Michoacana había incorporado la Escuela Superior de Comercio y Administración, fundada en 1915 y en la que se impartían las carreras de contador comercial, peritos empleados de la administración pública  y empleados ferrocarrileros, y que en 1920 cambió su nombre por el de Escuela de Contadores, Taquígrafos y Telegrafistas[1]. Sin embargo, el antecedente más directo de la creación de la carrera de Economía fue la fundación, en 1930, del Instituto de Investigaciones Sociales creado a instancias del gobierno estatal del general Cárdenas e integrado inicialmente por el rector Dr. Jesús Díaz Barriga, los abogados Gabino Vázquez, Gustavo Corona Figueroa, Victoriano Anguiano Equihua, José María Mendoza Pardo y Gabriel Martínez Montes de Oca, el doctor Enrique Arreguín y el ingeniero Luis G. Alcérreca[2]. A la inauguración el 6 de noviembre de 1930 asistió el gobernador michoacano, general Cárdenas, quien aprovechó la ocasión para pronunciar un importante discurso en el que  se declaraba en contra del viraje que en política agraria se estaba produciendo en el nivel federal. Proponía el gobernador que el nuevo organismo dedicara sus esfuerzos a investigar la problemática agraria del estado:

Se habla del fracaso ejidal, dijo en esa ocasión, no porque sea una realidad, sino porque a los enemigos de la Ley Agraria  —a ellos solos— les interesa sostenerlo […] Se dice que la producción se ha reducido si se le compara con la época en que estaban en pocas manos las unidades agrícolas. A ese respecto he de afirmar que esa disminución es más aparente que real. Los elementos integrantes de las distintas secciones del instituto podrán muy pronto comprobar este aserto mío.

La posición del general Cárdenas contrastaba más aún con la que en esos tiempos expresaba Plutarco Elías Calles  en el sentido de frenar el reparto agrario. Cárdenas afirmaba que

Es mi opinión que el campesino productor consume actualmente lo que en realidad necesita para su cabal alimentación y la de los suyos, en tanto que antes del reparto ejidal estaba constreñido a consumir únicamente lo que le permitía su exiguo jornal o la miserable participación que los propietarios de la tierra le asignaban. […] Se explica así que anteriormente haya habido la posibilidad de almacenar semillas y de inundar con ellas los mercados, a costa del hambre y del dolor del campesino[3]

               Y concluía asegurando que el ejido “será la base de la prosperidad del país”.

               La idea de crear el Instituto de Investigaciones Sociales era muy avanzada, tratándose de una universidad estatal. Apenas en mayo de 1928 Jesús Silva Herzog, director de la Biblioteca y el Archivo de la Secretaría de Hacienda, había convocado a un grupo de intelectuales a constituir el Instituto Mexicano de Investigaciones Económicas[4], y un año después, en febrero de 1929, en la Facultad de Derecho de la UNAM dirigida en ese entonces por el licenciado Narciso Bassols, se había constituido una sección de economía[5].Como antecedente, en 1922, siendo director de la entonces Escuela Nacional de Jurisprudencia de la UNAM Manuel Gómez Morín (quien también fundaría tres años después el banco central), se había aprobado en el Consejo Universitario un proyecto para transformarla en Facultad de Derecho y Ciencias Sociales e impartir en ella la licenciatura y el doctorado en Economía, entre otras carreras. Sin embargo, ese proyecto no llegó a realizarse[6].

Había, empero, una motivación diferente: mientras que el instituto creado por Silva Herzog y la Sección de Economía de la UNAM correspondían a una conciencia que empezaba a generalizarse entre los encargados de la administración pública —particularmente desde la fundación del Banco de México en 1925— a propósito de la necesidad de especialistas en materia económica para impulsar el desarrollo del país y en particular la reorganización del sector financiero[7], el Instituto propuesto por Cárdenas buscaba por sobre todo responder a las necesidades de la reforma agraria y apuntaba al fortalecimiento del sector ejidal. No se conoce, sin embargo, trabajo alguno de investigación que haya resultado de esa dependencia de la Universidad Michoacana.

El primer intento por instituir la enseñanza de la Economía en la UMSNH se hizo en 1935. El 1° de febrero de ese año el rector Dr. Enrique Arreguín Vélez propuso al Colegio de Directores —órgano que sustituía al Consejo Universitario que no fue convocado desde la huelga estudiantil de julio–agosto de 1934— crear la carrera de Economía y Ciencias Sociales “para ver de transformar así el aspecto de la Facultad de Leyes e impedir en esa forma que se sigan formando abogados postulantes de los cuales hay plétora en la República, además de que dicha carrera no responde ya actualmente a las necesidades sociales”. El profesor Valdés y García y otros miembros del Colegio insistieron también en que era urgente crear la carrera de Economía y Ciencias Sociales, lo que se aprobó por unanimidad, acordándose nombrar una comisión encargada de formular a la brevedad posible el plan de estudios. Dicha comisión quedó integrada por el director de la Facultad de Derecho, el Ing. Luis G. Alcérreca, el profesor Rafael C. Haro, el Lic. Luis Marín Pérez y el Lic. Jesús Ramírez Mendoza. A propuesta del rector se aprobó también que esa comisión fuera apoyada por dos técnicos de la Secretaría de la Economía Nacional que serían enviados a Morelia para sustentar conferencias de temas económicos en esta ciudad[8].

El 9 de marzo, al discutirse en el Colegio de Directores la reforma de la Ley Orgánica de la UMSNH, se proponía, entre otras cosas, modificar en el artículo 3 de la Ley el nombre de la Facultad de Derecho añadiéndole las palabras “y Ciencias Sociales”[9].

Como los técnicos esperados no llegaran de inmediato a Morelia, el 17 de agosto el rector Arreguín informó al presidente Lázaro Cárdenas que la Universidad Michoacana había decidido abrir para el siguiente ciclo la carrera de Economía, “considerando que esta nueva actividad es de gran importancia, ya que encuentra su aplicación en las organizaciones modernas de las sociedades y el Gobierno de la Revolución necesita técnicos preparados en esta rama de la Ciencia”. Le solicitaba al mandatario que el gobierno federal enviara a la Universidad “dos técnicos en economía para que sustenten un curso corto y al mismo tiempo nos auxilien en la preparación del programa de estudios que deberá regir el próximo año en la nueva Escuela”.

La gestión del rector michoacano fue exitosa. Su petición fue turnada al secretario de la Economía Nacional, el también michoacano general Rafael Sánchez Tapia, a fin de que éste designara a dos personas para trasladarse a la brevedad posible a Morelia para satisfacer la demanda. Así, el doctor Arreguín informó al presidente de la República que

La Secretaría de la Economía Nacional designó a los señores Lic. Daniel Salgado e Ing. Rómulo Delgado Crespo, Economistas, Jefe del sector de Recopilación y Agrónomo, respectivamente, del Departamento de Estudios Económicos de dicha Secretaría, para que pasaran a la Universidad Michoacana, con objeto de sustentar unos cursos cortos de Economía, así como organizar, de acuerdo con la Rectoría, el programa de estudios que deberá regir el próximo año, la nueva Facultad de Economía de la Universidad. Dichos señores se encuentran ya en la Universidad y han iniciado los trabajos respectivos[10].

               Para ese momento se había fundado ya la Escuela Nacional de Economía en la UNAM, sancionada por el Consejo Universitario a finales de 1934 y que iniciaba sus cursos a principios de 1935 bajo la dirección del Lic. Enrique González Aparicio. Así, la Universidad Michoacana se proponía establecer con pocos meses de diferencia la nueva carrera que acababa de fundarse en la Universidad Nacional.

               El 7 de octubre del propio año 35, con la presencia de los técnicos Salgado y Rómulo Delgado se entregó al Colegio de Directores el proyecto de plan de estudios para la carrera de Economía, que comprendía dos niveles y fue aprobado sin discusión: un plan de preparatoria especial y el de la licenciatura en Economía, que comprendería cuatro especialidades: Economía Agrícola, Economía Industrial, Economía Comercial y Bancaria y Finanzas Públicas y Moneda, con materias optativas para cada una de ellas[11] (ver Anexo).

En ese plan de estudios la Economía aún no se desprendía de su matriz jurídica (con materias como Nociones generales de Derecho, Derecho privado, Derecho industrial, etcétera); se presentaba como una disciplina en extremo fragmentada y se orientaba preferentemente al estudio de diversos aspectos de la realidad económica mexicana, más que al de la teoría. En esta última, privilegiaba las teorías particulares por sobre las teorías generales. Llama la atención que no aparezca explícitamente, en el apogeo de la Educación Socialista, la enseñanza del marxismo, si bien probablemente se planeaba analizarlo en el curso de Economía Política o, fragmentariamente, en otras materias.

Si se compara este plan de estudios con el que se adoptó en la UNAM desde 1931 se pueden encontrar similitudes y diferencias. Casi todas las materias de los primeros dos años del plan nicolaita existen también en el de la UNAM —con excepción de Economía Política— aunque en este último el curriculum era más abultado, pues se agregaba un segundo curso de Teoría Económica, dos de Historia Económica General, uno de Población, uno de Derechos de los Bienes y Obligaciones, uno de Historia Social y Económica de México y uno de Elementos de Contabilidad. En el tercer año las diferencias eran aún mayores: coincidían ambos planes en materias como Estadística (en 4º año en la UNAM), Economía Agrícola y Economía Industrial; pero el programa de la UMSNH se orientaba ya decididamente hacia aspectos más prácticos a través de sus cuatro especialidades, en tanto que el de la UNAM aún enfatizaba el estudio de materias de orden teórico general como Teoría Económica, Historia de las Doctrinas Económicas II y Población. En el 4º y 5º años hay nuevamente coincidencias, aunque se puede percibir que el plan de la Universidad Nacional se orientaba más claramente hacia el estudio de problemas bancarios y financieros en tanto que el de la UM enfatizaba los sectores productivos, el comercio, las finanzas públicas y la economía social con materias como Derecho Industrial, Organización del Estado y Previsión Social[12]. La presencia de los funcionarios cardenistas en Michoacán y las movilizaciones obreras de ese año parecen haber dejado su huella en el plan de estudios de 1935.

Los cambios políticos habrían de afectar, sin embargo, al proyecto de la Facultad de Economía de la UMSNH. En octubre de 1935 fue aprobada por el Congreso de la Unión la ley que creaba el Consejo Nacional de Educación Superior y la Investigación Científica. Al integrarse el Consejo correspondiente, fue llamado para integrarlo el rector nicolaita Enrique Arreguín, quien renunció a su cargo para integrarse en esa comisión del gobierno federal. El gobernador Rafael Ordorica Villamar designó entonces como nuevo rector al Dr. Salvador Franco López, profesor de la Facultad de Medicina y del Colegio de San Nicolás[13], quien pronto demostraría no simpatizar con el proyecto de la Facultad de Economía.

En la primera sesión del Colegio de Directores de 1936, el 8 de enero, el tema de la Facultad de Economía volvió a ser discutido. Algunos consejeros como el Ing. Porfirio García de León, el Dr. Filiberto Jara  y el propio rector Franco López, consideraban que el asunto había sido tratado “con alguna ligereza” o “con mucha rapidez” en la sesión anterior, y que debido a que se había comisionado a los dos técnicos del gobierno federal, “se aprobó el proyecto sin mucho estudio”. El rector señalaba que

personas entendidas en el asunto […] no están de acuerdo en que se implante la carrera de economista tal como se ha aprobado, porque consideran que los estudiantes que vayan a esa Facultad tendrán poca posibilidad de éxito, es decir pocas posibilidades de aplicar sus conocimientos y resolver su problema económico […]

               Se objetaba el que la creación de la carrera de Economía fuera a desplazar de la Universidad la de abogado, y el que, siendo la Facultad de Economía un proyecto respaldado por la Secretaría de la Economía Nacional, cuando el general Rafael Sánchez Tapia dejara la titularidad de esa dependencia del Ejecutivo, se terminaría “el apoyo económico y la Universidad se vería en un conflicto económico al verse obligada a sostener con su patrimonio la Facultad de Economía”. El Dr. Jara, director del Laboratorio Biológico, que era el más radical de los impugnadores, de plano sentenció que “la creación de la Facultad de Economía no fue más que una cuestión política”. El rector Franco López auguraba que

Con la creación de la Facultad de Economía [los egresados] sólo podrán ser ocupados en alguna Dependencia [sic] del Gobierno como Hacienda, Economía o Estadística, aumentando de esta forma el número de los individuos que forman la burocracia con evidente perjuicio de la Economía Nacional.

A iniciativa del Lic. Alberto Cano, regente del Colegio de San Nicolás y secretario de la reunión, la Junta de Directores acordó en esa ocasión aprobar el acta de la sesión anterior y por tanto ratificar el acuerdo de crear la Facultad de Economía, para que la Secretaría de la Economía Nacional, a su vez, cumpliera su promesa de enviar a los dos técnicos a dar las primeras cátedras; pero habría de nombrarse una nueva comisión para elaborar otro plan de estudios, “mixto”, que integrara tanto materias de Derecho como de Economía, tomando quizás el modelo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de Járkov (Iarkof en el acta de la reunión), Ucrania, y que sería presentado al presidente Cárdenas y al secretario de Economía, Gral. Sánchez Tapia. La comisión quedó integrada por el rector Franco López, el Lic. Francisco Ochoa, director de la Facultad de Derecho, y el secretario de la Universidad[14].

Este segundo debate resulta sumamente revelador. Pone en evidencia, en primer lugar, la persistencia (a pesar del progresismo que caracterizaba desde siempre a la institución nicolaita) de una universidad liberal tradicional desconfiada de las nuevas propuestas que impulsaba desde la presidencia el general Lázaro Cárdenas, a las que veía como inviables y contrarias a los intereses de los estudiantes. En particular, se percibía con recelo la posibilidad de que los futuros economistas compitieran con y aun desplazaran a los abogados de los cargos públicos, hasta entonces su coto particular. Más aún, sin una idea clara de las funciones que el economista podría desempeñar, los representantes del liberalismo universitario lo intuían tan sólo como un presupuestívoro irredento, destinado nada más que a engordar la nómina gubernamental “con evidente perjuicio de la economía nacional”. El contraste es muy claro: mientras que el Dr. Enrique Arreguín se identificaba plenamente con los objetivos educativos del proyecto nacional cardenista, su sucesor el Dr. Franco López se dejaba llevar, en este punto, por una visión mucho más conservadora de la Universidad, como la que representaban algunos directores. No deja de ser una paradoja, pues por otra parte este rector impulsó importantes proyectos de extensión universitaria como la Escuela Superior para Trabajadores en Morelia y el Centro Cultural Obrero en Uruapan, así como proyectos de investigación acerca de los problemas y la cultura de los indígenas tarascos y proyectos de desarrollo para la región de la costa michoacana[15]. Trajo también a la UM al prestigiado filósofo marxista argentino Aníbal Ponce, quien aquí impartió sus últimas cátedras, antes del accidente que le costara la vida en 1938.

La llegada de un nuevo rector a finales de 1937, el Dr. José Gallegos del Río, parece haber reanimado el debate acerca de la Facultad de Economía. Al discutirse en el Consejo Universitario el 5 de diciembre de ese año el Proyecto de Reglamento de Labores de La Universidad, se contemplaba entre las carreras para las que la Universidad expediría títulos (art. 92) la de Licenciado en Economía[16].

Además, se había abierto ya el bachillerato especial para Economía, cuyos alumnos presionaban al Consejo Universitario para que resolviera a la brevedad acerca de la creación de la licenciatura. Por eso, en la sesión del 4 de enero de 1938 el tema volvió a discutirse. Se dijo ahí que las condiciones económicas de la Universidad no hacían posible crear la Facultad de Economía; había la posibilidad, sin embargo, de agregar al primer año de la carrera de Leyes las materias correspondientes específicamente al plan de estudios de Economía, “tomando en cuenta que muchas de las materias que figuran actualmente en el Plan de Leyes son idénticas para una y otra carreras”[17]. El rector Gallegos explicó ante el Consejo

que ya había indicado a los alumnos de Economía lo que se acaba de exponer, pero que ellos no quieren depender de la Fac. de Leyes sino que su Facultad sea independiente y con el personal necesario para atenderlo, y que agregaron que si la Universidad no podía fundar la Facultad, se les ayudara para el envío a México de una Comisión que directamente haga las gestiones ante el C. Presidente de la República.[18]

El Consejo acordó en esa ocasión brindar a los estudiantes el apoyo que solicitaban para hacer sus gestiones ante el presidente Cárdenas, baja la consideración de que

ellos mismos se den cuenta de las dificultades y si fracasan, tendrán que regresar y aceptar seguramente lo que la Universidad les propone, esto es, que se abran las clases de Economía, pero anexas a la Facultad de Leyes.

 Bajo ese acuerdo del Consejo Universitario el 11 de enero los miembros de la comisión de estudiantes, José R. Castañeda, J. Jesús Barajas  y Antonio Oliva, se dirigieron al presidente Cárdenas pidiéndole ayuda monetaria y la designación de peritos en materia económica para iniciar el primer año de estudios como profesores de la Facultad de Economía de la UMSNH[19]. El 4 de febrero, el Presidente Cárdenas envió esa solicitud al secretario de Educación Pública y a la rectoría de la UNAM. El Rector Luis Chico Goerne informó el 18 de febrero al Lic. Godofredo Beltrán, Oficial Mayor de la Secretaría Particular de la Presidencia de la República, que ya había respondido a los solicitantes “indicándoles la colaboración que esta Universidad les puede prestar para la organización de la Facultad de Economía”[20].

               No hay información documental suficiente para dar seguimiento a dichas gestiones de los estudiantes. Unas semanas después de lo relatado el país entero entró en una etapa de movilización en apoyo de la impactante decisión del presidente Cárdenas de nacionalizar la industria petrolera, y a ese fin se canalizaron no sólo los recursos económicos gubernamentales sino los que la población aportó espontáneamente a la presidencia de la República. Es probable que, ante tal noticia, se paralizaran las gestiones realizadas para que la Secretaría de la Economía —ahora responsable de administrar la industria petrolera nacionalizada— y la UNAM apoyaran la creación de la Facultad de Economía en la Universidad Michoacana.

               Así, no parece haber existido una respuesta a la solicitud de los nicolaitas por parte de ninguna de esas entidades, pues la siguiente vez que se trató el asunto en el Consejo Universitario no se mencionaron dichas gestiones. El 17 de junio del mismo año de 1938 el profesor Diego Rosado de la Espada presentó ante ese órgano un nuevo proyecto para fundar la Facultad de Economía “sin anexarla a la de Comercio” [sic]. El profesor Rosado argumentó ampliamente las ventajas que supondría la nueva carrera; no obstante, el consejo no aprobó el proyecto en esa ocasión. El rector Gallegos advirtió que la creación o clausura de una dependencia universitaria no podía realizarse sin la aprobación del gobierno del Estado, según lo establecía la Ley Orgánica de la Universidad y que “realmente lo que interesa es discutir las condiciones en que se pueda abrir la Escuela, presupuesto para el año entrante, plan de estudios, qué clases deben enseñarse en Economía y cuáles en otros planteles, etc.”[21]. También expresó que

es sumamente difícil, teniendo la responsabilidad, el tener que atender con justificación a cada una de las cosas de la Universidad; que las posibilidades económicas y el estado en que se encuentra la Universidad impiden muchas veces encarrilar a los alumnos por senderos que no se conocen y que, francamente, hablando en el terreno de la Economía, no duda que tenga mucho porvenir esa carrera, pero que no la conoce”[22].

               El Consejo acordó en esa ocasión aplazar para la siguiente sesión el asunto de la Facultad de Economía, y que la Secretaría y el profesor Rosado de la Espada elaboraran un memorándum en el que se expresaran todos los argumentos a favor de la creación de la nueva dependencia y lo distribuyeran mimeografiado no sólo a los miembros del Consejo sino a profesores y alumnos y a todas las personas interesadas.

               Sin embargo, ese acuerdo tampoco se cumplió. En la sesión siguiente del Consejo Universitario, el 22 de julio, el secretario, profesor Francisco R. Romero, informó que el profesor Rosado no se había presentado a la comisión que se le confiriera, y que al ser convocado respondió que por el momento desistía de su proyecto. Al poner el tema a discusión de los consejeros, se resolvió no dejar de lado lo concerniente a la Facultad de Economía, pero para ello se adoptó el ambiguo y difuso acuerdo de crear una nueva “comisión especial para que, haga cuanto crea conveniente en el asunto de que se trata y emita su opinión”. Dicha comisión la integraron el Lic. Antonio Arriaga, el Lic. José Márquez B. y el Ing. Julián Sierra G.[23] No se conocen los resultados de esta comisión. Las inercias, recelos y desconfianzas, o acaso la carencia de recursos se impusieron a la postre y la carrera de Economía habría de esperar 38 años más en la Universidad Michoacana para tener existencia.

Anexo

Plan de Estudios del bachillerato y la licenciatura de Economía en la Universidad Michoacana (1935)

Preparatoria especial

Primer año  
Historia universal I
Historia de México I
Historia de las ideas políticas
Geografía social
Tecnicismos y neologismos
Literatura general
Matemáticas superiores
Psicología
Contabilidad I
Francés I
Curso superior de Inglés
 
Segundo año  
Historia universal II
Historia de México II
Historia de las doctrinas filosóficas Historia de los movimientos sociales
Lógica
Ética
Principios de Economía
Principios de Sociología
Contabilidad II
Francés II

Cada curso del bachillerato constaría de 3 horas por semana.

Licenciatura en Economía

Primer año:

Economía Política (5 horas).

Nociones generales de Derecho (3 horas).

Geografía económica I (3 horas).

Historia de las doctrinas económicas I (3 horas).

Matemáticas aplicadas (3 horas).

Sociología (3 horas).

Segundo año:

Teoría económica (5 horas).

Historia económica (3 horas)

Estadística I (3 horas)

Geografía Económica II (3 horas)

Historia de las doctrinas económicas II (3 horas)

Tercer año:

Estadística II (3 horas)

Economía Agrícola (3 horas)

Derecho privado (3 horas)

Economía industrial (3 horas)

Optativas de Economía Agrícola:

Evolución social agraria mexicana (3 horas)

Costos de producción agrícola (2 horas)

Optativas de Economía Industrial:

Evolución industrial mexicana (3 horas)

Costos de producción industrial (2 horas)

Optativas de Economía Comercial:

Crédito y contabilidad bancaria (3 horas)

Evolución comercial mexicana (2 horas)

Optativas de Finanzas Públicas:

Teoría de la moneda (3 horas)

Teoría del impuesto (2 horas)

Cuarto año:

Salarios y precios (3 horas)

Derecho industrial (3 horas)

Previsión social (3 horas)

Banca y análisis de estados financieros (3 horas)

Optativas de Economía Agrícola:

Mercados agrícolas (2 horas)

Crédito agrícola (3 horas)

Optativas de Economía Industrial:

Organización industrial (3 horas)

Capitalismo industrial (2 horas)

Optativas de Economía Comercial:

Transportes y aranceles (3 horas)

Bolsas de valores y lonjas de comercio (2 horas)

Optativas de Finanzas públicas:

Empresas de servicios públicos (2 horas)

Finanzas internacionales (3 horas)

Quinto año:

Crisis económicas (3 horas)

Finanzas públicas (3 horas)

Organización del Estado (3 horas)

Organización de empresas (3 horas)

Optativas de Economía Agrícola:

Cooperativas y asociaciones agrícolas (2 horas)

Problemas agrícolas mexicanos (3 horas)

Optativas de Economía Industrial:

Problemas industriales mexicanos (3 horas)

Intervención del Estado en la organización industrial (2 horas)

Optativas de Economía Comercial:

Comercio internacional (3 horas)

Legislación bancaria (2 horas)

Optativas de Finanzas Públicas:

Legislación fiscal y organización hacendaria mexicana (3 horas)

Política monetaria mexicana (2 horas)

Fuentes

Archivos

AGN: Archivo General de la Nación. Fondo Presidentes, Sección Lázaro Cárdenas del Río (LCR)

AHUM: Archivo Histórico de la Universidad Michoacana. Fondo Consejo Universitario, Sección: Secretaría., Serie: Actas. Años 1935–1938.

Bibliografía

Arreola Cortés, Raúl: Historia de la Universidad Michoacana. Morelia, Mich., UMSNH, Coordinación de la Investigación Científica, 1984. 431 págs. Ilus.

Cosío Villegas, Daniel: Memorias. México, D.F., Secretaría de Educación Pública, 1986. (Col. Lecturas Mexicanas, 55) 320 págs.

Cárdenas, Lázaro: Palabras y documentos públicos. 1928-1970. Vol. 1.- Mensajes, discursos, declaraciones, entrevistas y otros documentos. 1928-1940. México, Siglo Veintiuno Edits., 1978. 455 págs.

Ginzberg, Eitan: Lázaro Cárdenas Gobernador de Michoacán, 1928–1932. Zamora, Mich., El Colegio de Michoacán / UMSNH, 1999. 314 págs. Ilus. Tabs.

Luna Flores, Adrián: “La enseñanza comercial: 1915–1939”. Río de Papel. Boletín del Archivo Histórico. No. 9. Morelia, UMSNH, segundo semestre 2001, págs. 66–83.

Macías, Pablo G.: Aula Nobilis. Monografía del Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Mich., UMSNH, 1985 (Biblioteca de Nicolaitas Notables, 27). 620 págs., ilus.

Rodríguez Garza, Francisco Javier: Cambio institucional y pensamiento económico en el México de entreguerras (1920–1946). Tesis para optar por el grado de doctor en Historia. México, Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, 1996. 169 págs. Tabs. Gráfs.

Silva Herzog, Jesús: “Confieso que he trabajado”. Perfil de La Jornada, 21 de mayo de 1985, págs 15–18.


[1] Adrián Luna Flores, “La enseñanza comercial: 1915–1939”. Río de Papel. Boletín del Archivo Histórico. No. 9. Morelia, UMSNH, segundo semestre 2001, págs. 66–69.

[2] Pablo G. Macías, Aula Nobilis. Monografía del Colegio Primitivo y Nacional de San Nicolás de Hidalgo. Morelia, Mich., UMSNH, 1985 (Biblioteca de Nicolaitas Notables, 27). Pág. 462.

[3] Lázaro Cárdenas, Palabras y documentos públicos. 1928-1970. Vol. 1.- Mensajes, discursos, declaraciones, entrevistas y otros documentos. 1928-1940. México, Siglo Veintiuno Edits.. Pág. 92; Cfr. también Eitan Ginzberg, Lázaro Cárdenas Gobernador de Michoacán, 1928–1932. Zamora, Mich., El Colegio de Michoacán / UMSNH, 1999. Pág. 157.

[4] Jesús Silva Herzog, “Confieso que he trabajado”. Perfil de La Jornada, 21 de mayo de 1985, pág. 1. Francisco J. Rodríguez Garza, Cambio institucional y pensamiento económico en el México de entreguerras (1920–1946). Tesis para optar por el grado de doctor en Historia. México, Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México, 1996. Págs. 199–202.

[5] Existe una disputa histórica acerca de quién fundó en México la enseñanza de la Economía. Mientras que Silva Herzog (Op. Cit.) y Manuel Meza Andraca confieren el mérito a Bassols, Daniel Cosío Villegas se atribuye a sí mismo esa iniciativa: “Usando de mi amistad y de mi posición superior de secretario general de la Universidad, le sugerí a Bassols, director de la Escuela de Derecho, la necesidad de crear en ella una pequeña sección de estudios económicos. Sus amigos, o más bien sus adoradores, han difundido la idea de que de Bassols partió esa iniciativa. Tanto a Manuel Meza como a Víctor Manuel Villaseñor, les he replicado que Bassols era un jurista, y que por esa razón, su tiempo y su preocupación era renovar de un modo completo la enseñanza del derecho aprovechando su posición de Director; que por eso, Bassols, lejos de ser el autor de la idea, la recibió con reservas, pues no sin razón creyó que con ella se le complicaba semejante renovación; que nosotros [Cosío se refiere a Antonio Espinosa de los Monteros, Miguel Palacios Macedo, Víctor Manuel Villaseñor y él mismo, EN], a la inversa, sentíamos en carne propia la necesidad se tener un lugar donde desplegar esta nueva actividad profesional, para la cual nos habíamos preparado los cuatro o cinco años anteriores […] En fin, les he dicho que para el buen nombre y fama de Bassols no le hace falta este cuento que le cuelgan sus amigos, cuento creído, desde luego, por muchas personas, como que se ha dado su nombre al aula mayor de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional” Daniel Cosío Villegas, Memorias. México, D.F., Secretaría de Educación Pública, 1986. (Col. Lecturas Mexicanas, 55) Págs. 139–140. Cfr. también Francisco J. Rodríguez G, Op. Cit., págs. 189–190.

[6] Véase Francisco J. Rodríguez Garza, Op. Cit., pág. 189.

[7] “La licenciatura en Economía”, sostenía Bassols al inaugurar dicha sección, “es una novedad […]. Es la forma en que la Universidad ha considerado más viable su esfuerzo de renovación de la Facultad de Derecho, unido a un intento de creación de especialistas que substituyan a los abogados en el ejercicio de funciones de carácter financiero público y privado, funciones que los abogados han venido desempeñando como diletantes por la carencia de verdaderos profesionales en la materia”. Cit. en Ibid., pág. 210.

[8] AHUM. Fondo: Consejo Universitario, secc. Secretaría, serie Actas, año 1935, libro 13, acta No. 3, 1° de febrero de 1935.

[9] Ibid., acta 11, folio 35, 9 de marzo de 1935.

[10] AGN, Fondo Presidentes, Secc. LCR, exp.

[11] AHUM. Fondo: Consejo Universitario, Secc. Secretaría, serie Actas, año 1935, libro 13. Acta No. 24, folios 83–85, 7 de octubre de 1935.

[12] El plan de estudios de la UNAM de 1931 en Francisco J. Rodríguez, Op. Cit., tomado de Manuel Pallares Ramírez, La Escuela Nacional de Economía, esbozo histórico: 1929–1952. México, UNAM, 1952.

[13] Raúl Arreola Cortés, Historia de la Universidad Michoacana. Morelia, Mich., UMSNH, Coordinación de la Investigación Científica, 1984. Págs. 94-95.

[14] AHUM. Fondo: Consejo Universitario, Secc. Secretaría, serie Actas, año 1936, libro 14. Acta No. 1, folios 1–4. 8 de enero de 1936.

[15] La concepción de universidad del rector Franco era, en otros aspectos, de izquierda. Por ejemplo, cuando proclamó que la institución “Va a la clase trabajadora con un amplio concepto de igualdad humana y declara que dentro de la organización social los verdaderos trabajadores manuales no se diferencian sino por la especialidad de sus funciones, debiendo por lo mismo formar una sola clase. Es por eso […] que la Universidad Michoacana se siente plenamente identificada con los anhelos del proletariado y profundamente vinculada con la lucha de clases. La Universidad no es líder, ni tampoco es escuela de líderes, pero de ninguna manera puede, si es consecuente con su tipo de doctrina socialista, desentenderse de la táctica de lucha de los trabajadores.” Cit. en Arreola, Op. Cit., pág. 97.

[16] AHUM. Fondo: Consejo Universitario. Secc.: Secretaría. Serie: Actas. Año 1937. Libro 15, acta 16, 5 de diciembre de 1937.

[17] AHUM. Fondo: Consejo Universitario. Secc.: Secretaría. Serie: Actas. Año 1938. Libro 16, acta 1, 4 de enero de 1938.

[18] Loc. cit.

[19] Esta última solicitud conduce a pensar que, probablemente, el plan de estudios de 1935 no se pudo llevar a la práctica por la ausencia en Michoacán de profesores capacitados en materia económica.

[20] AGN, Fondo Presidentes, Secc. LCR, exp. 533/28.

[21] AHUM. Fondo: Consejo Universitario. Secc.: Secretaría. Serie: Actas. Año 1938. Libro 16, acta 9, 17 de junio de 1938.

[22] Loc. Cit.

[23] AHUM. Fondo: Consejo Universitario. Secc.: Secretaría. Serie: Actas. Año 1938. Libro 16, acta 10, 22 de julio de 1938.

*Artículo publicado en la revista en Realidad Económica No. 12. Morelia, Facultad de Economía “Vasco de Quiroga” de la UMSNH, 2002. Pp. 3-10.


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